La diferencia en la tonalidad de la piel es evidente en todos los seres humanos. Blancos, más morenos o negros, todos necesitamos protección solar, pero ¿la misma? Te lo contamos…

Cada persona posee un Fototipo de piel:
Fototipo I: Pieles muy blancas, casi albinas con pecas y ojos claros. Suelen ser pelirrojos. No se broncean.
Fototipo II: Pieles blancas con cabello rubio oscuro y ojos azules o verdes. No se broncean, a quieren un tono café con leche.
Fototipo III: Pieles claras con cabello castaño y ojos oscuros. Si se broncean con la exposición solar.
Fototipo IV: Pieles claras que se broncean con mucha facilidad. Cabello y ojos oscuros.
Fototipo V: Piel morena con tono oscuro natural. Pelo negro (Ej: Indios)
Fototipo VI: Piel negra.

¿Te has reconocido? En España, los fototipos más comunes son el III y IV, pieles mediterráneas que se broncean progresivamente con la exposición solar, pero que se pueden quemar si no se las protege. Hay que saber que cualquiera de las pieles, aunque sea negra, tiene una reacción a los rayos UV del sol, por lo tanto hay que poner una protección adecuada y preparar la piel antes de esa primera exposición al sol.

Bien es cierto que hay pieles más preparadas que otras, pero eso no significa que no se quemen. Cuanta más oscura sea la piel, más melanina produce, entre más melanina tengas, menos rayos UV penetrarán en tu piel, pero esa protección natural no la deja inmune de los efectos dañinos del sol.

La exposición al sol

La melanina se incrementa en respuesta a la exposición al Sol y la piel se oscurece, pero ese “bronceado” no está protegiendo tu piel; es una señal de daño causado por el Sol. Eso quiere decir que aunque hayas conseguido un magnífico bronceado debes seguir protegiendo tu piel, al menos, con protector SPF30. Sino tu piel se verá agredida con manchas oscuras, flacidez, pérdida de firmeza cutánea y arrugas profundas, entre otras cosas.

¿Por qué tenemos diferentes tonos de piel?

No es casualidad que en las zonas más cálidas y soleadas de la Tierra, los seres humanos posean una melanina mucho mayor que en el resto del mundo, ¿por qué? para hacerles de salvapantallas del sol. Una evolución natural que ha tenido serios problemas ya que, por ejemplo, en Australia, donde da mucho el sol, sus habitantes son de tez muy blanca lo que se ha traducido en multitud de casos de cáncer de piel.

En definitiva, todas las pieles, por muy morenas que sean, se queman, todas necesitan protección solar. Protégete del sol todos los días.